Entrevista en revista EVA
// Agosto 28th, 2009 // 38 Comments » // Memorias de una GAY-sha



¿Cuánto ha cambiado el Carlos Cacho desde que apareció por primera vez en la tele?
En la primera oportunidad yo no estaba psicológicamente preparado para tanta popularidad. No le di la importancia que debí darle. Manejé muy mal mis declaraciones a los diarios. Ahora sí estoy en perfecta madurez y en paz conmigo mismo.
¿Cómo definirías el momento de tu vida en el que te encuentras?
Estoy viviendo mi momento zen, estoy divirtiéndome, estoy enamorado de mi trabajo. Amo mi trabajo, tengo pasión por lo que hago, me llena totalmente, me apasiona, me gusta, me atrapa. Estoy excitado con lo que estoy haciendo.
Amas tu trabajo…
Por supuesto. Es horrible trabajar en lo que no te gusta, ¡es lo peor! Es la vida más miserable que un ser humano puede seguir. Es levantarse molesto. Es ser un mal trabajador, mal profesional, mal empleado.
Y tú estuviste a punto de tener esa vida…
Sí, y me armé de valor. Les pedí a mis padres que me perdonaran porque habían pagado 4 años de universidad y sentía que los traicionaba, pero si seguía estudiando Derecho hubiera terminado odiándome a mí. Habría sido un coimero más de esos que abundan en el Poder Judicial. No sería mal abogado porque tengo recursos, soy una persona que defiendo lo que creo con uñas y dientes, con el cuchillo en la boca.
¿A qué edad te enamoraste por primera vez?
A los 16 años, de un muchacho de mi barrio. Éramos amigos pero él no sabía que era gay, se había peleado por mí defendiéndome. En una fiesta me vio completamente gay con un pantalón rojo y una camisa de seda. Se molestó conmigo, me agredió, me insultó; yo lloré y me fui a mi casa. En la madrugada reapareció y se disculpó. Me dijo que me quería mucho y que en el fondo sí sabía lo que yo era, que se negaba a aceptarlo porque le daba vergüenza saberlo y que le gustaría estar conmigo. Se confesó y me dijo que me quería mucho y nos besamos. Siento como si hubiera sido ayer, tengo la historia muy presente.
Muy pocas personas prosperan con su primer amor…
Sí, y menos los gays. Generalmente los homosexuales se enamoran de la primera persona con quien tiene relaciones sexuales. Uno se enamora platónicamente de la hora o dos horas que dura el encuentro sexual, lo vives como un romance pero no lo es. Como dice Alejandro Sanz, es fácil decir: “Te quiero cuando estamos solos”. Lo difícil es hacerlo cuando estamos todos. (más…)




